[▲ Volver a DISCOGRAFÍA]

📂 Sobre este álbum:
El alma de “De Zaragoza a Aosta”

¡Hola de nuevo! Si has hecho clic aquí es porque quieres rascar un poco más en la corteza de este disco. Te cuento: las canciones de este CD nacen directamente de las Isomerías III de Jom Friser, un compendio de poemas alucinante. Curiosamente, son sus textos más existenciales y, al mismo tiempo, los más vitalistas y salvajes de toda su antología.

Friser los escribió en el verano de 1970, en un viaje que conectó Borrassà (su pueblo natal en el Ampurdán) con Lillaz, en pleno Valle de Aosta, al norte de Italia (¡la ruta en furgoneta que nos marcamos las punkVikis y yo para empaparnos de su energía!).

En la reedición de su Antología Poética de 2023 se rescató un prólogo que el propio Friser escribió a máquina en octubre de 1970, justo antes de empezar cuarto de Física Teórica en Valencia. Lo que más me vuela la cabeza de este texto es cómo un genio de las matemáticas y la poesía le daba tantísima importancia a la sencillez de las cosas y a la vida real.

Como para nosotras este prólogo es nuestra biblia y nuestra mayor influencia a la hora de componer, te transcribo la parte más pura y detallada de su arte poética. Prepárate, porque, aunque se escribió en 1970, es puro espíritu libre:

«Un pasado sintético» – Prólogo original de Jom Friser (Octubre, 1970)

«Desde pequeño, había tenido en la mente que la sencillez es una de las más grandes virtudes que pueda tener una persona. Le preguntaba a mi abuelo por qué a las personas ilustres se les hacían majestuosos funerales y, a los pobres y humildes —los que mendigaban por el pueblo—, se les hacía un entierro anónimo sin más. De joven intenté coordinar y comparar el pasado de las gentes poderosas y el pasado de los sencillos y modestos.

Hoy, le doy la misma importancia, el mismo sentido a la sencillez, que en mis años de infancia en mi pueblo. Sin embargo, no la considero solo una virtud, sino como él decía: "es la más grande condecoración que pueda tener una persona".

La sencillez del pasado es lo que me interesa aquí. Buscar el pasado, dándole formas, nuevos contenidos, nuevas dimensiones, someterlo constantemente a isomería; fusionar el pasado con el presente, con el presente vivo, real, totalmente nuevo; es lo que me preocupa aquí. Cualquier palabra, cualquier hecho, cualquier letra que se expone aquí, tiene su explicación y su contenido con el pasado.

El verso ahora es más espontáneo, libre, totalmente nuevo, pero varias veces meditado. Los puntos, las comas, los tres puntos, el espacio, el doble espacio, tienen aquí su importancia y significado. Con los tres puntos (...), —como ya pasaba en Isomerías II—, no se deja en suspenso una idea por venir, sino que representa la articulación rítmica de una respiración; como puede ser una emoción, un suspiro, una turbación o una inquietud.

Este pasado no es un pasado oculto, remoto, "resucitado"; como algo escondido que se intenta hallar. No tiene aquí un significado de reencontrar, reconstruir o retroceder, sino todo lo contrario: este pasado es vivo, totalmente vivo, que se halla por primera vez. Es un pasado de invención, es un pasado que vive en el presente y se fusiona en el presente. Es un pasado que llamamos sintético.

¿Qué es un pasado sintético? Puede ser muy bien un suspiro, un soplo, una sonrisa. Al nacer respiraste, al nacer suspiraste, al nacer lloraste o reíste. Hoy cuando respiras, naces de nuevo..., y respiras varias veces al día y te inventas diariamente; cada vez que respiras te inventas de nuevo. Es tu vida lo que vale y ella, tu vida, vale más que todo el oro del mundo. Tu vida sencilla, tu vida humilde, tu invención diaria de sencillez, eso, eso es lo que vale, eso es lo que pesa.

Considero la invención no como un don innato, o como una virtud desarrollada gradualmente, sino que es una consecuencia de la isomería del vivir; es la propiedad fundamental del vivir.

¿Invención o creación? ¿Crear o inventar? Es igual: al crear inventas y al inventar creas. Si tú pesas, ya pesas tu vida y también pesas el Mundo. Sólo te toca pesar nuevos Mundos, inventar de nuevo la sencillez…, para comprobar que el "peso" del Mundo es Amor. Con Él podrás crear el Universo.»

Jom Friser,
octubre, 1970

🛠️ Recursos métricos y de ritmo

Los poemas que hemos versionado con Las PunkVikis ha sido toda una experiencia muy enriquecedora. Nos dimos cuenta enseguida que tenían una armonía, y una sintonía que pedían a gritos ser versionados en punk rock crudo. En cada uno de los poemas doy más detalles al hacer el análisis literario. Aquí te indico unos ejemplos:

📝 En el poema SAUPE
Hemos utilizado entre otros estos recursos:
- Aceleración rítmica por deletreo
El ritmo se vuelve sincopado (cortado) al aislar las letras una a una («si no existiera S. / la inventaría...»). Este recurso obliga al lector a ralentizar la lectura para luego acelerar bruscamente cuando las letras se aglutinan en la palabra completa: «¿SAUPE?».
- Ritmo de staccato: La coincidencia casi constante entre el final del verso y el final de la frase sintáctica genera un ritmo de staccato,
- Golpes de voz: Las repeticiones en binomio o trinomio («¡Caemos! / ¡Caemos!», «¡Ardemos! / ¡Ardemos!», «¡Ah! / ¡Ah! / ¡Ah!») actúan como percusión. Elevan el tono del poema (volumen) creando picos de máxima intensidad emocional que contrastan con los versos narrativos y descriptivos («Ugaki vestía, / Fukada limitado...»).

📝 En el poema Aire del Norte, aire del sur

Al igual que el poema de SAUPE, este texto tiene una estructura rítmica perfecta para una interpretación musical cruda. Así lo hemos intentado con Las PunkVikis.
- Los balbuceos y lamentos: Los versos como «Tus, / tus, / tus…» o las onomatopeyas «Mum, mum, mum… / ¡Mummm!» marcan momentos de colapso verbal. En la versión punk que hemos preparado, se podría interpretar estos pasajes como murmullos asfixiados (simulando que le falta ese "segundo pulmón") antes de desatar la rabia.
- El estribillo de "El Aire": El bloque que se repite tres veces («Aire del Norte... ¡Aire de la Ruta!») funciona armónicamente como el estribillo perfecto de la canción, un himno de carretera, exilio y velocidad que contrasta con las estrofas más reflexivas.

📝 En el poema Espigas y tréboles

El eco del "Staccato":
Los versos «tréboles que pisas, / tréboles que no pisas, / tréboles que caen…» repiten la estructura de «aviones que vuelan / aviones que caen» del segundo poema. Esta coincidencia formal —como hemos visto— demuestra que todo el poemario Isomerías III está conectado por un mismo latido rítmico, ideal para mantener la cohesión de un disco punk rítmico y crudo.

📝 En el poema campeador

El estribillo político-punk definitivo:
El verso «Parece un parque, / pero es un cementerio» posee la fuerza, el sarcasmo y la contundencia de un gran himno de punk crudo y de asfalto. Aquí con Las PunkVikis y yo hemos escupido este estribillo con rabia, transformando una anécdota cómica en un grito de denuncia contra la hipocresía de una sociedad que camina entre tumbas sin querer darse cuenta.

— Selma Sevilla

© 2026 Selma Sevilla. Esta página web es un proyecto exclusivamente de investigación, literario e informativo de consulta gratuita. No se recopilan datos de usuarios ni se realiza actividad comercial alguna.
Si quieres contactar conmigo o unirte a la ruta: selmasevilla10@gmail.com